El cambio de cerradura es una decisión de seguridad que se toma una vez cada muchos años, así que conviene hacerla bien. La pregunta no es solo «cuánto cuesta», sino «qué nivel de protección necesito». Una segunda residencia que pasa meses vacía no pide lo mismo que un piso habitado todo el año, y un apartamento turístico con rotación de huéspedes tiene necesidades propias.
Cuándo conviene cambiar la cerradura
Hay situaciones que lo hacen recomendable, y otras en las que es directamente urgente:
- Tras un robo o intento de fuerza: aunque la cerradura «funcione», el mecanismo puede haber quedado debilitado.
- Pérdida o robo de llaves: para anular cualquier copia en circulación.
- Cambio de inquilino o de propietario: obligado en alquileres y compraventas; imprescindible entre temporadas en pisos turísticos.
- Cerradura antigua o que falla: si la llave cuesta de girar o «patina», el desgaste avanza.
- Mejora de seguridad: al pasar de un bombín estándar a uno antibumping y antiganzúa.
Bombín o cerradura completa: qué cambiar
Es la primera bifurcación, y marca buena parte del precio.
Cambio de bombín (cilindro)
El bombín es la pieza donde entra la llave. En la mayoría de puertas se sustituye solo el cilindro, conservando el resto del mecanismo. Es rápido, económico y suficiente cuando el problema es la llave perdida o quieres subir el nivel de seguridad sin cambiarlo todo.
Cambio de cerradura completa
Cuando el mecanismo está dañado, es muy antiguo o quieres pasar a una cerradura de seguridad con varios puntos de anclaje, se sustituye el conjunto. Es la opción para puertas que han sufrido un intento de robo o para reforzar accesos en viviendas vacías largos periodos.
Niveles de seguridad y la norma UNE-EN 1303
Los cilindros se clasifican según la norma UNE-EN 1303, que evalúa, entre otros parámetros, la resistencia al ataque y la durabilidad. A efectos prácticos, lo que te interesa de un buen bombín de seguridad es que incorpore tres protecciones:
- Antibumping: frente a la técnica del golpe seco con llave de percusión.
- Antiganzúa (anti-pick): dificulta la manipulación con ganzúas.
- Antitaladro: insertos de acero que frenan la perforación del cilindro.
Para puertas acorazadas y mayor exigencia, las cerraduras y puertas resistentes a la efracción se ensayan según la familia de normas UNE-EN 1627 a 1630, con clases de resistencia que van de RC2 a RC6. Una vivienda particular suele cubrirse sobradamente en el entorno RC3, mientras que comercios con género de valor pueden plantearse niveles superiores.
Qué marcas instalamos y por qué
Trabajamos con fabricantes contrastados: Tesa, Lince, MCM, Mottura, Ezcurra y Vachette. No hay una «mejor marca» universal; la elección depende de tu puerta, el grado de seguridad buscado y el presupuesto. Te enseñamos las opciones, te decimos cuál encaja y respetamos tu decisión. En Lloret añadimos un matiz local importante: el salitre marino corroe los cilindros más expuestos, así que en puertas que dan al exterior priorizamos acabados resistentes y un mantenimiento con lubricantes adecuados.
Asesoramiento honesto, instalación el mismo día
Llevamos años cambiando cerraduras en viviendas del casco antiguo, apartamentos del Passeig Marítim y urbanizaciones de segunda residencia, así que conocemos qué falla y qué dura en este clima. No vendemos el bombín más caro por defecto: te explicamos el porqué de cada opción para que pagues por la seguridad que de verdad necesitas. La instalación se hace normalmente el mismo día, con factura y garantía por escrito sobre el material y la mano de obra. Si además te has quedado fuera, primero abrimos —ver apertura de puertas de urgencia— y luego cambiamos el cilíndro en la misma visita. Cubrimos toda la comarca de Lloret de Mar y la Costa Brava.